Julio - Dedicado a la Preciosa Sangre
Un tiempo de reflexión, gratitud y adoración por la sangre de Cristo derramada en la cruz para la redención del mundo.
Formas de crecer en devoción e incrementar nuestro amor y reverencia por la Preciosa Sangre:
- Asiste diariamente a misa y recibe la Sagrada Eucaristía, el cuerpo y la sangre del Señor.
- Medita en los siete relatos de la Sagrada Escritura en los que Jesús derramó su sangre por nosotros: la circuncisión, la agonía en el huerto, la flagelación en la columna, la coronación de espinas, el camino a la cruz, la crucifixión y la perforación de su costado.
- Haz un sacrificio por los demás cada semana. Nuestro Señor derramó su sangre voluntariamente, entregando su vida por nosotros. Podemos imitarlo renunciando a nuestra voluntad, nuestros planes o nuestra comodidad para servir a nuestro prójimo. De esta manera, seguimos a Jesús en su sacrificio y le mostramos un amor tangible.
- Reza una letanía, una coronilla o una ofrenda de reparación a la Preciosísima Sangre de Jesús.
La memorización
Acuérdate, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que alguno que haya acudido a tu protección, implorado tu auxilio o pedido tu intercesión, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a ti acudo, oh Virgen de las vírgenes, Madre mía; a ti vengo; ante ti me presento, pecador y afligido. Oh Madre del Verbo Encarnado, no desprecies mis súplicas, antes bien, escúchalas con misericordia y atiéndelas. Amén.





